Hacia una épica minimalista. Las pequeñas conquistas construyen un gran reino.
Mostrando entradas con la etiqueta simbolismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta simbolismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de abril de 2013

Fénix e Ícaro quieren conquistar el Sol

El reto del Fénix es vencer al enemigo de Ícaro: el Sol. Ser capaz de ascender y ascender y mantenerse en lo alto contemplando el radiante y flamígero astro con aplomo, entereza y decisión. Y al final fusionarse sin morir: sol alado. El pájaro de fuego cubre sus libres alas con las llamas para evitar los ardientes rayos. Y en primavera, cuando las nubes  no dificultan la visión del ave y la lluvia y el frío no debilitan su ánimo expansivo, entonces alcanza la mayor plenitud del año. Ícaro fue vencido por el Sol y por el Sol es llamado a la vida, y el fuego es su fuente de vida y de muerte a un mismo tiempo. Las llamas son su arma, chispas doradas iluminando el cielo y lenguas de fuego expandiéndose por el horizonte integrándolo. Pero las llamas también lo hieren. Los rayos de sol acentúan su energía, avivan su fogosidad y lo vuelven más capaz, más fuerte.

El Fénix es una evolución del Ícaro. Ícaro siempre vuelve a construirse nuevas alas y realmente solo el el gélido y gris invierno pueden convertirlo en una criatura pacífica, pasiva que reposa las tardes en su nido esperando el solsticio para volver a volar y caer.

Todos los años cae, pero todos los años llega un poco más arriba, más cerca de conquistar el Sol. Conquistar el Sol es volar siempre sin miedo y seguro de uno mismo