Hacia una épica minimalista. Las pequeñas conquistas construyen un gran reino.
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domingo, 19 de mayo de 2013

domingo, 28 de abril de 2013

Fénix e Ícaro quieren conquistar el Sol

El reto del Fénix es vencer al enemigo de Ícaro: el Sol. Ser capaz de ascender y ascender y mantenerse en lo alto contemplando el radiante y flamígero astro con aplomo, entereza y decisión. Y al final fusionarse sin morir: sol alado. El pájaro de fuego cubre sus libres alas con las llamas para evitar los ardientes rayos. Y en primavera, cuando las nubes  no dificultan la visión del ave y la lluvia y el frío no debilitan su ánimo expansivo, entonces alcanza la mayor plenitud del año. Ícaro fue vencido por el Sol y por el Sol es llamado a la vida, y el fuego es su fuente de vida y de muerte a un mismo tiempo. Las llamas son su arma, chispas doradas iluminando el cielo y lenguas de fuego expandiéndose por el horizonte integrándolo. Pero las llamas también lo hieren. Los rayos de sol acentúan su energía, avivan su fogosidad y lo vuelven más capaz, más fuerte.

El Fénix es una evolución del Ícaro. Ícaro siempre vuelve a construirse nuevas alas y realmente solo el el gélido y gris invierno pueden convertirlo en una criatura pacífica, pasiva que reposa las tardes en su nido esperando el solsticio para volver a volar y caer.

Todos los años cae, pero todos los años llega un poco más arriba, más cerca de conquistar el Sol. Conquistar el Sol es volar siempre sin miedo y seguro de uno mismo

viernes, 8 de febrero de 2013

Gentlemen going to spring




Del gris otoñal frío y deshojado, al solitario enfrentándose a la polución del hombre industrial y avanzando primero con borrosa voluntad y poco a poco con radiante determinación al renacimiento primaveral.

jueves, 24 de mayo de 2012

Luchas sin victoria en un gran día veraniego

Luchar por mantenerse uno íntegro sin obtener ninguna recompensa ni cambiar nada. Antes nunca negaba un combate porque todo me provocaba, pero en los últimos tiempos he conseguido autocontrolarme y saber mantener el tipo. No desear, mantenerme calmado, no responder incluso, regular bien mis emociones, gastar una broma, ser sarcástico como mucho y seguir bien con una sonrisa. Pasar olímpicamente y a mi rollo confiado de mi mismo sin dar demasiadas explicaciones. Esa era mi verdadera victoria. Es lo que quiero, pero no siempre lo que soy. A veces aflora ese tipo serio y repelente de antaño que gozaba filosofando y dando discursitos moralistas. Un chaval que ahora me aburre.

Hoy he roto mi política ante una serie de provocaciones infantiles que no me han dejado indiferente, como debería haber sido. Y he respondido demasiado y he dado muchas explicaciones. Eso me hace ahora sentirme desnudo y tonto porque estas luchas no tienen victoria, nunca me han servido de nada realmente bueno y solo me meten estúpidos líos. He sido honesto pero he medido y analizado cada palabra, lo cual hace que todo sea estúpidamente importante. Todo el mundo pasa y yo soy el único que se involucra demasiado a menudo por una irresistible pasión por participar en resolver un enigma o problema ético. Y alguien, alguien ante quien no quiero parecer débil, me lo ha hecho ver y he seguido dando más explicaciones para aumentar a estas horas mi sensación de vulnerabilidad. Pero si no soy culpable de nada no debería darlas, como ya sé muy bien. ¿Por qué entonces lo hago? La razón es simple: porque en lugar de concentrarme en mis aburridas tareas, he comenzado a dar vueltas al asunto y alimentando la calidad de mis argumentos. Era apasionante. Y la otra razón es que no aguanto considerarme cobarde o miedoso, sino que soy participativo por naturaleza y me pierde mi vanidoso deseo de dominar y lucirme. Estas son mis viejas luchas sin victoria o victorias sin gloria que detestaba pero que tengo que respetar, al fin, como una parte intrínseca de mi. Y ya está, a tomar por saco que es lo único que tengo ganas de decir a todo el mundo.

En fin, sí, aquí estoy dando más explicaciones pero como no hablo con nadie en concreto ya me va bien para desahogarme.


Ahora, solo quiero alejarme de la gente. Y el gran momento del día ha llegado escuchando folk, dando acelerones al coche y viendo las golondrinas volar a mi altura sobre la puesta del sol. Y manteniendo ese recuerdo el resto mejor que ya dé igual.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sonata de medianoche



Cerrar los ojos, apagar las luces y relajarse escuchando una y otra vez esta melodía que pertenece a la BSO de American Beauty, una de mis películas favoritas. Parece decirte que todo es más fácil y que no hay que preocuparse. Es clarísimamente música de noche.

jueves, 26 de enero de 2012

Ryouga Hibiki



Este es un homenaje a Ryouga Hibiki y su "shishi hokodan" (golpe del león) cuyo poder era proporcional a la tristeza que sentía. Este personaje tan triste, noble, despistado y fuerte siempre me inspiró una gran simpatía. Puro romanticismo negativo: el poder de la tristeza.

Un ataque de doble filo que refleja muy bien un problema muy humano por el que muchos tarde o temprano pasamos: cuanto peor estamos de ánimo, más daño podemos causar. Con tal de derrotar a su eterno rival en las artes marciales y el amor, le pide a Akane Tendo, la chica de sus sueños, que le confiese que no lo ama. ¿No trsiteza más profunda que un corazón roto?Ni siquiera la energía positiva de Ranma es suficientemente intensa para derrotar un poder así. Al final, precisamente porque la alegría no es una emoción tan intensa, Ranma es capaz de pensar con la cabeza fría y mediante la razón y la inteligencia consigue elaborar una estrategia: golpear tras liberar la rabia. En el momento bajo, justo después de liberar todo su dolor en un disparo de odio, el individuo misántropo es más vulnerable.

Un episodio de dibujos puede dar mucho juego interpretativo sobre el plano socio-afectivo

domingo, 4 de diciembre de 2011

La felicidad es sencilla

Volviendo el sábado en un jaguar con una amiga de una provechosa caza de setas en el bosque. El sol picando en mi piel y la Eric Clapton sonando. ¡Así es como describo yo la felicidad!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Amigos, Soledad, Yo

Dos hombres ante el mar, Caspar David Friedrich

"Dos diablos somos con buena suerte,                                "¿Qué es el mundo, soldados?
y no hace falta prenda ni juramento                                      Soy yo.
para sellar nuestra adorable amistad,                                    Yo, esta nieve incesante,
más firmemente de lo que ya sellada está."                            este cielo del norte;
                                                                                            soldados, esta soledad
Robert Graves, Two Fusiliers                                              que atravesamos  
                                                                                            soy yo."
                                                                                               
                                                                                             Napoleón, Walter de la Mare

miércoles, 1 de junio de 2011

Con un día de retraso



Una buena canción para escucharla en el equipo de música mientras te sientas bajo un porche a ver caer un buen día de lluvia como el de ayer.

miércoles, 11 de mayo de 2011

La épica del lejano oeste



Ahora que se ha vuelto a poner de moda la estética vaquera que da a las mujeres un aspecto de femme fatale muy moderno y atractivo, traigo esta banda sonora del gran compositor Ennio Morricone para sugestionar aun más la escena. Recomiendo escucharla en un lugar con pocos edificios, al atardecer de un día soledado y caluroso, fumando o masticando algo, sentado en un banco desde una posición elevada desde donde la vista pueda llegar lejos.